¿A qué huele la Navidad? Viste tu negocio de un aroma especial

aromas de navidad

La capacidad que tiene el sentido del olfato para trasladarnos a otros lugares y momentos es increíble.  Su potencial evocador es capaz de llevarnos a instantes de nuestra vida muy felices, a recuerdos de infancia, a reuniones de familia… Pero ¿a qué huele la Navidad?

Vamos a intentar descifrar esta fragancia tan única para que la traslades a tu establecimiento: Viste tu negocio de un aroma especial y consigue provocar un sentimiento único en tu clientela.

Marketing olfativo en Navidad

Somos expertos en despertar emociones y sensaciones, y en la época navideña se hace imprescindible activar la memoria olfativa de aquellos que entran en tu  comercio en busca de un regalo perfecto o de complementos de temática navideña para el hogar.

Son fechas en las que todo se impregna de sentimientos de generosidad e ilusión (y de nostalgia, en muchas ocasiones), y se buscan detalles especiales para los seres queridos  o para llenar hogares y mesas de adornos y delicias destinadas a celebrar.  En ese contexto, podemos conseguir el flechazo emocional con un potencial cliente gracias a aromas asociados a la Navidad.

Te hemos hablado con anterioridad de la capacidad del olfato para retener recuerdos frente a otros sentidos, siendo capaz un aroma de hacernos revivir vivencias y sentimientos. Por tanto, la unión de la carga emocional de las compras de la campaña navideña con la capacidad de un aroma para despertar emociones será una combinación que transformará la  experiencia de todo aquel que entre en tu tienda.

Esta estrategia puede, por un lado, inclinar una decisión de compra a tu favor y, por otro, puede provocar un sentimiento muy positivo por tu  comercio que se traduzca en fidelización.

Piensa además que tu establecimiento probablemente “se vista” de Navidad para trasladar los sentimientos festivos de estas fechas a quienes puedan verlo: ¿vas a descuidar la decoración olfativa, con lo útil que puede ser para incentivar las compras y para fortalecer un vínculo emocional con tu tienda?  Ofrece una vivencia global, no te quedes solo en lo que van a ver y oír: transforma en experiencia navideña lo que van a sentir.

Recuerda también que con las tecnologías de la información las compras tradicionales han cambiado considerablemente, la competencia con los e-commerce es dura, y además se ha establecido un cambio de  paradigma en el que al cliente ahora se le procura ofrecer mucho más que un producto: se le ofrecen experiencias.

Si no has descuidado tus estudios de mercado, el buen funcionamiento de tu e-commerce, ni tu investigación en tendencias y moda: ¿vas a descuidar la faceta más emocional de  tu establecimiento físico? Claro que no, y con nuestros aromas vas a convertir tu tienda en la verdadera esencia de la Navidad.

El aroma de la Navidad

Los olores de Navidad están íntimamente relacionados con los momentos más importantes de estas fiestas: las reuniones con familiares y amigos en torno a una mesa. Son fechas de reencontrarnos, viajar a nuestros orígenes, cocinar y comer juntos, preparar dulces con los más pequeños… Y, lo más importante, mantener vivas las tradiciones.

En ese sentido los aromas de los dulces típicos y de los fragantes productos de temporada van a ser los protagonistas indiscutibles. Por tanto, hablar de olores de Navidad es hablar de mandarinas, naranjas, vainilla, manzana, canela, chocolate, almendra, pasteles recién salidos del horno… Olores a cocinas repletas de delicias que el resto del año añoramos.

Con estos aromas se crea un clima positivo de relación con el comercio, de valoración emocional de su ambiente a través de olores que establecen un  vínculo especial con las emociones y recuerdos de cada uno.

Olores que traen recuerdos

Sin duda las tradiciones hacen posible que todos tengamos aromas parecidos que vinculamos con las fechas navideñas: la frescura y fragancia de mandarinas y  naranjas puede aliarse con aromas más especiados como la canela o incluso el té para evocarnos el placer de una bebida caliente especiada disfrutada en buena compañía después de un asado tradicional o un guiso especial de Navidad.

Los aromas a vainilla, manzana, canela, chocolate o almendra nos van a retrotraer sin duda a dulces que invaden las sobremesas.  Muchos de ellos nos recuerdan a recetas muy festivas transmitidas de generación en generación.

Entrar a un establecimiento cuyo aroma recuerde al pan de especias, al mazapán, a galletas o a turrón puede despertar una sensación de bienestar inmediata en el visitante .  En esa atmósfera, la visita a la tienda puede ser mucho más detenida, disfrutada y positiva para un posible cliente.  Casi sentirá que la está paladeando.

Por otro lado, aromas más vinculados con la tierra y el frío del invierno como el musgo y la madera nos pueden trasladar en segundos a esas vueltas al pueblo, al campo; donde visitábamos el hogar de nuestros antepasados y nos uníamos en torno al fuego en estas fechas tan especiales. Si un aroma tiene la capacidad de hacer sentir como en casa, ¿por qué no hacer que tu tienda huela a hogar en Navidad?



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